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Instrucción 3. Punto HUM (Hágalo Usted Mism@)

POR LIDIA BRAVO

Piénselo bien: ¿por qué no divorciarse en verano? Cualquiera de esas noches de suave brisa, cuando el terral al fin le da un respiro y usted, cerveza helada en mano, empapa la rabia acumulada, estéril, que como perro fiel la siguió todo el día, y contempla lejanías en la mirada perdida de su pareja, y luego, por encima de las laderas heladas de su corazón, el bostezo cuesta abajo, camino del resabiado reproche de ida y vuelta, ay, esa lista de lo que pudo ser a la vista cansada de lo que fue: tres palabras bastarían para salvarle -quiero el divorcio- pero dará un sorbito que sellará otra vez sus labios, cómodamente instalada en la desdicha: ahí tiene el pájaro en mano, el caballo regalado, varios cerdos con su san martín, y usted con el refranero que la llevará, no lo dude, hasta el otoño, y luego, otra vez el invierno, porque en ninguna estación ha tenido ni tendrá nunca verdadera intención de divorciarse. Mírela: ahí llega la primavera, y sigue usted con el chapoteo conformista de su falsa, silenciosa amenaza. Lo suyo no es la sinceridad ardiente del mediodía estival, eso ha quedado claro entre los garfios de una pregunta retórica, mal formulada. No será Punto Hum quien la detenga si los eternos días de verano, sus meridianas noches, la llevaran al divorcio. Proponemos, en cambio, unos toques revitalizantes a esa tortura tediosa que intuimos en su relación. Adopten una aptitud más abierta, más experimental. Obsérvense y tomen notas: uno animal enjaulado, la otra, científica, y viceversa. Prueben nuevas posturas, no ya en el sexo, eso se lo dejamos a usted, sino en la compra, la ordenación general doméstica, el trabajo: tome conciencia de la locura socialmente aplaudida de la que usted a diario participa, e introduzca, con humor y rigor artísticos, su propia autoría, cree su marca de casa. Han perdido ustedes el timón porque se sienten obligados: como regalo de aniversario, concédanse mutuamente una libertad absoluta, en cuerpo y alma, más allá de cualquier consideración material, ignorando por completo las limitaciones derivadas del dinero y su reparto. Este verano, o el que viene, hagan todo lo que harían si no estuvieran juntos. Sean el uno para la otra, la una para la otra, y así hasta el infinito, como dos buenos hermanos. Libérense, en la medida de lo posible, de sus frases repetidas, desentiéndanse de sus manías, de la manida interpretación del pasado, que también se inventa.

Al final del verano, quizá ya en 2021, tome su vida como un tierno, curioso, entusiasta cachorro entre las manos. Sosténgala suavemente, mirándola cara a cara. Y ahora sí, repita la pregunta. Respóndase.

Instrucciones solicitadas por por Begoña “para no divorciarse este verano”.

Cuéntanos tu problema, el grupo literario BOCACALLE te dará el manual de instrucciones más exclusivo.

Contacta con punto HUM y mándanos tu propuesta a blogateneomalaga@gmail.com

 A los problemas, PUNTO HUM.


Vocalía de Acción Literaria del Ateneo de Málaga

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