El viernes 3 de octubre se inaugura, en el Espacio Frank Rebajes del Ateneo de Málaga, la exposición «Latente’s. Proyectos Integrados de Fotografía», en la que podemos conocer el trabajo final realizado por el alumnado del Ciclo superior de Fotografía de la Escuela de Arte y Superior de Diseño San Telmo, del la promoción 24/26, que podrá visitase hasta el 3 de diciembre de este mismo año.
Latente’s
La imagen latente se refiere a una forma icónica que existe pero que no se puede ver, así de simple… o de complejo. Se denomina de este modo, porque contiene en potencia una imagen visible. Ésta aparece cuando se hace actuar sobre la imagen latente, una sustancia denominada revelador, en la operación la imagen queda revelada. Se manifiesta, se muestra.
Si lo trasladamos a nuestro contexto, cuando el alumnado llega a la Escuela de Arte y Superior de Diseño San Telmo a estudiar Fotografía, uno de los primeros proyectos a los que se enfrentan es a la cámara estenopeica y su apariencia física sobre papel, proyecto en el que deben afrontar la invisibilidad de la imagen a través de un material fotosensible como soporte. La magia de la luz, elemento indispensable para nuestras enseñanzas, nos lleva a una fase inexplorada por ellos debido a la inmediatez de lo digital a la que están acostumbrados. La imagen latente les perturba y les inquieta, pero igualmente les atrae y seduce. Normalmente lo definen como una experiencia mágica y única, e inolvidable.
De esta manera, la imagen latente no es más que un proceso, un tiempo necesario, como el tiempo que necesitan nuestros estudiantes de Fotografía para encontrar su camino, su identidad, su profesionalidad dentro del discurso fotográfico. Desde nuestro centro educativo, los docentes trabajamos con ellos y ellas en los dos años de enseñanza adquiriendo el rol de “revelador” para que de esta manera sus intereses traducidos en imágenes pudiesen adquirir forma, es decir “revelarse”.
Y la muestra Latentes que aquí contemplamos, se presenta con la figura de “marco” para exponer sus proyectos y así crear un proceso evolutivo para convertirlo en representación en torno a la fotografía.
Durante cada presentación o exposición del trabajo realizado en clase, el alumnado despliega sus alas para encontrar un diálogo común con sus propias inquietudes que les conduce a un concepto, en el que sus obras y vivencias, sumando un profuso trabajo de investigación, nos transportan a un universo creativo en torno al lenguaje fotográfico.
Viendo el trabajo que año tras año realizan los estudiantes tras concluir su etapa académica, podemos apreciar cómo la impronta y carácter de sus fotografías, se han ido forjando hasta llegar a un proyecto trabajado desde las unidades didácticas en el aula.
Tampoco queremos dejar de mencionar el estudio que existe en torno a la materialización de las obras que las convierte en obras de arte. El soporte le otorga a la fotografía parte del concepto sin obviar la idea previa; realmente lo que hace es reforzar el signo creativo de la imagen. El tradicional papel fotoquímico da paso a papeles artísticos como el algodón que confiere a las obras un carácter incluso sensorial.
De este modo es posible observar diferentes líneas de actuación que van desde diferentes géneros como el retrato o el paisaje, así como la fotografía con un claro carácter documental a la más experimental. Y todo ello nos hace pensar en la riqueza visual y referencial que han adquirido cada uno hasta llegar a la consagración de un trabajo personal. Por ello, vamos a poder contemplar el despliegue de las últimas promociones, a través de una selección de trabajos que nos trasladan a una gran amplitud de lenguajes estéticos.
Para terminar, nos gustaría exponer una idea general tras estos años en San Telmo: el profesorado aplica en su metodología que siempre debe existir una intención, una emoción y, cómo no, una pasión que se debe saber plasmar en las imágenes tomadas. Ya que, al fin y al cabo, todo es una suerte de procesos creativos hasta encontrar el camino que creemos correcto. Porque somos personas que nos dejamos seducir por todo lo que nos rodea y la imagen fotográfica, aún en su estado de latencia, nos debe atrapar y, lo más importante, hacernos pensar e, incluso, provocar.
Noelia García Bandera
Alberto Molina Valenzuela
