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Sara Sarabia: “El arte debe ser humanista y no impersonal”

Por LYDIA MOEZZI RUIZ

FOTOGRAFÍA: Victoria Abón

Sara Sarabia es una artista que ha dejado una huella significativa en el mundo del arte contemporáneo, tanto a través de su propia producción artística como en su papel como comisaria y gestora cultural. La artista ha basado sus obras anteriores en el proceso creativo y en el diálogo entre el concepto y la experimentación. Sin embargo, su última exposición ‘Inhóspita’, se distingue de las anteriores al mostrar una representación del cambio interior que ha experimentado en los últimos meses.

El concepto de «Inhóspita» es el núcleo de tu exposición. ¿Cómo llegaste a la idea de explorar este tema y qué significado tiene para ti?

Pues si te soy sincera, al título de la exposición le di muchas vueltas, porque al principio pensaba que la palabra ‘proceso’ tenía que estar incluída. Al final recapacité y me di cuenta que es una mezcla de varias cosas. ‘Inhóspita’ salió de un brainstorming con Cristina Savage y Cayetano Romero, que estuvieron conmigo durante todo el procedimiento. Yo les comenté que normalmente hago instalaciones que son inmersivas. En este caso, se trata una exposición inmersiva, pero no hay esa instalación o ese artificio, por lo que quería definirla con una palabra que envolviera todo, como un lugar, de ahí surgió ‘Inhóspita’.

¿Qué dirías que es lo que más define esta exposición?

Bueno, yo creo que lo que más la define es mi proceso de equilibrio interno entre lo emocional y lo físico que ha curado a medida que iba avanzando en este proyecto.

Hablando de eso, en un apartado mencionas que las piezas de «Inhóspita» hablan sobre la importancia de los procesos de curado. ¿Por qué utilizas el término de curado en vez de curación?

Bueno el concepto de ‘curado’ tiene un doble significado para mí y lo engloba todo. Por un lado, lo utilizo para referirme a los materiales, que tienen que pasar por un proceso de curado, y por otro, para hacer alusión a mi lucha interior, ya que he podido sanar internamente y me ha permitido seguir avanzando en la vida.

Claro, pero al plasmar tus emociones de manera tan directa con tus obras, cuando el espectador las contempla, ¿qué pretendes trasmitirle?

Tengo que confesarte que en ese sentido se me complicó la exposición. Generalmente las últimas que he hecho envolvían al visitante nada más entrar. En este caso, La Antesala del Ateneo ha sido un desafío, ya que al ser un pasillo, no podía jugar tanto con la arquitectura o con la luz. La disposición es la siguiente: tu entras en el estado más vulnerable y violento, que se ve reflejado en las tres piezas grandes de color retroiluminadas nada más entrar. Esas piezas llevan al espectador a seguir por la parte intermedia, que son las cajas de metacrilato que representan la parte de metamorfosis y finalmente, en la zona previa a la escalera, te encuentras con las obras donde hay más paz y serenidad.  

Vaya que se podría decir que La Antesala ha tenido una gran influencia en la creación de tu exposición, ¿no?

Totalmente…he trabajado mucho con el plano de La Antesala, que está formado por un pasillo y una escalera que asciende. Por lo tanto, decidí jugar un poco con esto, de tal manera que tú entras en la zona más dolorosa, sigues con la parte central y subes ascendiendo hasta la calma. La verdad es que yo siempre digo una cosa, «todo desafío motiva al artista».

De hecho creo que esa frase va de la mano con la elaboración de alguna de tus obras, como por ejemplo las que incluyen un texto encapsulado. ¿Cuál fue el procedimiento que llevaste a cabo para realizar estas piezas?

Si te digo la verdad, esas piezas son experimentos. A mí siempre me ha llamado la atención la técnica de la resina epoxi y tenía ganas de trabajar con ella. Se trata de una resina de doble componente que cuando la mezclas, al tiempo se consolida y es transparente. A raíz de probarlo pensé en hacer una escultura con resina epoxi, a pesar de no ser la manera convencional de usar este material. La elaboración de estas piezas ha sido toda una aventura, tanto por la realización de la técnica como por las horas que me pasé escribiendo con tinta china escrita a plumilla.

Al final todo es probar y experimentar. Además, en tu proceso creativo, mencionas haber transitado por experiencias como la disociación, el colapso y la vulnerabilidad. ¿Cómo influyen estas vivencias en tu arte y en la forma en que te relacionas con tus obras?

Esta exposición ha sido un antes y un después en mi vida. Yo siempre he trabajado con un mismo patrón: fondo oscuro y luz cálida. Pero en este caso, quise cambiar la dinámica completamente añadiendo fondos blancos y luz blanca.

Y a nivel personal, ¿cómo dirías que te ha afectado?

Vivimos en una sociedad en la que todo es correr, hacer las cosas de manera automatizada y sin sentimientos de por medio. Yo me llegué a plantear hasta el hecho de dejar de trabajar en este ámbito, porque al estar trabajando en tantas facetas al mismo tiempo, te olvidas de la más importante: la personal. Lo que quiero mostrar con esta exposición es que el arte debe ser humanista y no impersonal.

La exposición aborda la idea de los protocolos y dinámicas cíclicas que construyen la vida. ¿Podrías explicar cómo estos conceptos se reflejan en tu trabajo artístico?

Yo siempre comparo el arte con una tortuga. Me gusta hacer esta relación, ya que cuando vas a tocar a una tortuga, esta esconde la cabeza a modo supervivencia. Al final nosotros para poder sobrevivir en este mundo en el que vamos tan acelerados y sin pensar muchas veces, vamos estableciendo unas pautas que instauramos y no somos conscientes de ellas. Cuando llega un momento en el que te paras y las revisas te das cuenta de que realmente no están funcionando, por lo que llegas a un punto en el que vuelves atrás, las modificas y vuelves a empezar, así reiteradamente. 

Finalmente, en un futuro, ¿crees que los próximos proyectos que hagas seguirán la misma dinámica o existe la posibilidad de experimentar con otras técnicas?

Yo creo que el hecho de querer experimentar siempre va a estar presente en mí. En esta exposición hay elementos que no he tocado como el sonido o la luz. De hecho, hay una pieza sonora que estaba pensando en incluirla, pero creo que esta creación ya tenía mucho sonido por sí sola y al mismo tiempo un silencio. También tengo que confesarte que tengo una pieza fuera, a la que le he dedicado mucho tiempo y saldrá más adelante. Por lo que, en cuanto a visiones futuras, te puedo confirmar que ya tengo esas dos piezas en mente que se incluirán en los próximos proyectos.

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