Conversación con la artista sobre EONES, una exposición que ha unido arte, ciencia y memoria geológica en La Antesala del Ateneo de Málaga
Por CLARA BELÉN GÓMEZ
Tuve el placer de acompañar a Ángeles Sioli en la visita a su exposición, junto a Vicky Molina, vocal de Acción Literaria del Ateneo de Málaga. Mientras nos hablaba de aquellas piedras de Sierra Bermeja, yo recordaba el río Monterroso, el lugar donde di mis primeros pasos. Pensé entonces en lo efímero que es un instante para esas piedras que apenas miramos cuando caminamos junto al mar o cerca de un río: redondeadas, silenciosas, como si no tuvieran nada que decir.
Sin embargo, en EONES ellas se revelan como portadoras de una memoria inmensa, de millones de años de historia de la Tierra. Al observarlas, sentí que seguirán existiendo cuando quienes las miramos ya no estemos. Al tener la oportunidad de ver junto a Ángeles la proyección Conversaciones en tiempo geológico, esa sensación atemporal se acrecentó en mí al recordar mi niñez, y comprendí su mensaje casi sin palabras.
Desde La Antesala del Ateneo de Málaga, el proyecto invita a desacelerar la mirada y a repensar nuestra relación con el tiempo, la naturaleza y nuestra propia fragilidad. A medio camino entre la ciencia y la poesía visual, la obra de Sioli además de contemplarla, si prestas atención acabas escuchando una historia guardada durante eones: algo único.
Aquella visita dio paso a una conversación más pausada con la artista sobre el origen de EONES y el cruce entre ciencia y creación que atraviesa su obra.
Lo primero que llama la atención, incluso antes de ver la exposición, es el título: EONES. En una sola palabra condensas una idea tan compleja como la del tiempo geológico. ¿En qué momento sentiste la necesidad de trabajar con este concepto?
La propia definición de Eón nos da la respuesta, un Eón es una palabra que deriva del griego y significa eternidad. En términos científicos es una unidad de tiempo geológico, son mil millones de años. El concepto en plural definía claramente lo relativo del tiempo de existencia del planeta con respecto al el de la vida humana. Esta reflexión me acompaña y aparece en con mayor o menor presencia en mis trabajos. En este proyecto se presenta de una manera directa.
Tu formación como bióloga y artista es poco habitual y muy interesante. ¿Cómo dialogan estas dos miradas en tu proceso creativo?
Cuando trabajo con una idea ya están presentes esas dos miradas, sin proponérmelo, la mirada científica se complementa con la plástica y aparece la metáfora.

En EONES la piedra deja de ser un simple elemento natural para convertirse en una pieza artística. A lo largo de tu trayectoria, ¿has trabajado siempre con piedras y materiales geológicos o es algo que has incorporado recientemente a tu producción artística? ¿En qué momento sentiste que el propio material tenía ya un discurso propio?
Creo que siempre los materiales tienen discurso propio, quizás hay que estar en el instante en que se sabe ver, o que necesitas verlo, para eso está el estudio, investigas y si lo que descubres se acerca a la idea, sientes que habla por ti.
En el caso de EONES era evidente porque tenía al alcance unos elementos interesantes y bellísimos como eran los cantos rodados. Cuando paseaba ellos salían a mi encuentro y se dejaban ver, yo solo tenía que poner oído.
He trabajado en bastantes ocasiones con elementos naturales, en sí solos, algunos podrían ser una pieza artística, suelo intervenirlos de algún modo, a veces de forma imperceptible. En este proyecto incorporo, además de materiales naturales, también vidrio y papel, empleando técnicas variadas, que refuerzan la idea.
En EONES he incorporado por primera vez materiales geológicos, eran indispensables conceptualmente. En esta propuesta la presencia de cantos rodados, sus formas, su procedencia y los colores reflejo de su composición y su trayectoria natural eran tan potentes que no necesitaba nada más para incluirlos y trabajar a partir de ellos. La idea estaba en ellos, solo había que investigarlos.
Me pregunte sobre su origen y el camino que habían tenido hasta llegar al mar. Quise hacer el camino inverso hasta llegar a su roca de procedencia. El gran hallazgo, aunque para mí no era una sorpresa, fue que su origen primero estaba de una roca del manto terrestre, peridotita, presente en la formación del protoplaneta. Son peridotitas las rocas de la Sierra Bermeja, que conforma el paisaje del lugar donde habito.

La ciencia nos habla de escalas de tiempo casi imposibles de imaginar. ¿Crees que el arte puede ayudarnos a comprenderlas desde un lugar más emocional?
Es difícil ponerse en modo tiempo geológico, el planteamiento científico es claro, pero si te detienes a pensarlo, y es interesante hacer ese ejercicio, estamos prestando atención a uno de los objetivos del proyecto. La carga conceptual de un proyecto es muy importante. El arte siempre ayuda a comprender.
¿Crees que estamos perdiendo la capacidad de escuchar a la naturaleza?
Escuchar a la naturaleza no debería ser difícil, somos naturaleza, pero hemos creado un relato social y unos lugares para habitar que se alejan de ella. Es importante ponerle oído y además escuchar todas las voces que nos hablen de sentirla y convivir con ella y con todos los seres que la habitan.
El espacio de La Antesala del Ateneo de Málaga está muy ligado al diálogo y a la reflexión cultural, y nosotros sentimos que EONES conecta de forma muy natural con ese espíritu. ¿Cómo has vivido tú esa relación entre la obra y el lugar?
El Ateneo en su totalidad este ligado al dialogo y a la reflexión cultural, dentro y fuera de Málaga se sabe qué hace un importe trabajo en nuestra ciudad. Esta es una de las razones por la que tener la oportunidad de exponer ahí me pareció interesante.
EONES es un proyecto plástico y de investigación que lleva el lenguaje científico a la expresión plástica. La Antesala es un espacio entrañable con unas connotaciones especiales, para mi ha representado un reto presentar esta propuesta, no solo por lo que acabo de decir o el tipo de espacio en sí, sino porque es un paso multicultural y constante de personas.
Has trabajado a partir de cantos rodados de una playa de Estepona, materiales aparentemente sencillos pero cargados de historia geológica. A través de ellos planteas una profunda reflexión sobre lo breve que es una vida frente a los procesos que han dado forma al planeta. ¿Ha cambiado este proyecto la forma en que valoras tu propio tiempo?
Una de las reflexiones del proyecto era precisamente esa, comparar lo efímera y vulnerable que es la vida y lo corta que es en comparación con el tiempo que lleva la vida en la tierra. Es la idea, invitar a reflexionar sobre el tiempo de cada uno, sobre el de los demás, y por supuesto sobre el mío propio. Creo en efecto que, esto implica siempre una valoración
Para terminar, queríamos agradecerte que nos hayas traído otra forma de mirar aquello que consideramos simplemente como algo inerte y al que apenas prestamos atención, convirtiéndolo en un foco de reflexión sobre lo efímeros que somos. ¿Qué te gustaría que el público se llevara consigo después de visitar EONES?
Me gustaría que se compartieran mis preguntas, que ganara espacio su mirada a lo que tenemos alrededor poniendo atención al territorio y al paisaje que nos rodea, disfrutando y valorando el discurso permanente que la naturaleza quiere tener con nosotros, la conexión, la interrelación, la convivencia colaborativa que nos muestra. ¿O por qué no?, simplemente disfrutando de la experiencia estética.
FOTO CABECERA: VICTORIA ABÓN